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El comienzo de los demás días.

Por PaulBB - 13 de Mayo, 2007, 13:42, Categoría: Opinión

Ya hace más de un mes que no me pasaba por aquí pues cosas que decir no hay muchas, y no me considero un personaje importante como para andar contando mi vida a diestra y siniestra (a quién le interesaría?), pero hoy es un día especial, es el día de las madres.

Sólo imagina a esa mujer que te tuvo dentro de si durante nueve meses Y sí que pesabas; trata tú de ponerte una calabaza en el vientre y levantarte, caminar, comer y dormir durante todo el día durante tres meses. Pero tu madre lo soportó, porque te quería. Imagina lo que ella sintió cuando te vió por primera vez a través de una ecografía. Una imagen borrosa pero móvil donde a duras penas se puede distinguir algo, pero lo que se movía eras tú, su hijo. Y claro, la sonrisa que esbozó cuando te sintió moverte dentro de ella, iba a traer un ser vivo al mundo.

Y cuando naciste y te vió por primera vez? Tenías sus ojos, dijo. Y te abrazó y tu te sentiste cómodo, seguro. Mientras ibas creciendo ella te iba enseñando las cosas que te rodeaban, jugaban, cantaban, bailaban, reían. Te acuerdas del primer día que fuíste al colegio o al jardín? No te soltabas de su falda mientras llorabas y ella te acariciaba diciéndote cosas dulces al oído para que no tengas miedo, ella iba a estar allí esperándote hasta la salida. Y así fue, cuando saliste tu mamá te esperaba y te preguntaba como estabas, qué habías hecho. Era tu mejor amiga, la persona a quién tu más querías y con quien estabas más a gusto, y en la casa hacían juntos la tarea, palito, bolita, palito, bolita, no me sale mami, así hijito.

Seguiste creciendo y tenías nuevos mejores amigos, nuevas personas con quien te sentías seguro. Tu madre lo entendió pero aún así trataba de acercarse a tí, sabía que nada iba a ser como antes, pero al menos trataba de que no te alejes de ella. Pero tú no entendiste, y te alejaste. Quién era? Tu madre, la que te firma los permisos para irte de paseo en la escuela, la que te daba el dinero para irte a las fiestas con tus amigos, la que limpiaba tu cuarto y aseaba tus cosas. Ella era tu madre, pero ya no le contabas "tus cosas", no le contaste que esa chica que te gustaba te dijo que no, no le contaste que desaprobaste un examen ni le contaste que te sentías triste sin saber porqué. No te diste cuenta que hacías mal y fruto de ese distanciamiento nacían los conflictos; ella queriendo acercarse a tí pero sin saber cómo y tú acusándola de entrometerse en tu vida, ya no soy más un niño, dijiste.

Y ahora vives la vida, yéndote de parranda, matando el tiempo con los amigos, faltando a clases y saliendo con chicas y respondiendo con un me fue bien, mamá y ella te cree y sonríe mientras te sirve la comida.

¿Sabes cómo puedes pagarle a tu madre todo lo que ha hecho por ti? Ella no quiere dinero, no quiere que le des algo lujoso ni quiere cosas más bonitas. Si alguien le preguntara a ella que quiere de la vida respondería que quiere bienestar para sus hijos, para ti. Y sabes por qué? Porque a pesar que tengas 15, 20, 30 o 50 años siempre vas a ser su pequeñito, el ser que sacó dentro de ella, al que le dio de comer y cambió los pañales, contó el cuento del ratón de los dientes y llevaba al colegio de la mano; y ahora sigue preocupándose porque no comes, estás cada día más flaco, porque sales de casa sólo con ese polo, hijo abrígate que hace frío, te puedes resfriar.

Quieres darle un regalo a tu madre en este día? Empieza por cambiar de actitud, nota que la única manera de retribuir todo lo que ella te haya dado es dándole la seguridad de que puedes cuidarte sólo y que si algo le pasara tu estarías a salvo, esa es su mayor preocupación hasta el punto en que tiene miedo de morir pues no quiere que te quedes solo, sin alguien que aún siendo tan frágil es a la vez tan fuerte. Habla con tus amigos o conocidos que no tienen la suerte que tú tienes al tener a tu madre aún contigo. Qué no darían ellos por tenerla así sea para discutir con ella! No esperes que de ella sólo te queden fotografías de color sepia y un traje que nunca se puso y que ahora abrazas pero esta vacío pues ya no está ella para llenarlo y que te abraze, que te haga sentir seguro como cuando tenías 4 años y que te cuente un cuento mientras te duermes en sus piernas.

Nos leemos.


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