El Blog

Calendario

<<   Noviembre 2012  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

Categorías

Archivos

Sindicación

Enlaces

Sitio hermano

Alojado en
ZoomBlog

Noviembre del 2012

Cuando preguntan las mujeres

Por PaulBB - 29 de Noviembre, 2012, 11:17, Categoría: Miscelánea

Después de una para prolongada, cuya razón no me explico, retomamos el post anterior.

Una mujer que no sabe, es una mujer feliz

En efecto, mis estimados dálmatas, tal cual. Las mujeres piden constantemente que les digamos la verdad sobre nosotros, nuestros sentimientos y demás blah, pero en realidad no la quieren saber. Ellas quieren escucharte decir "la verdad" que ellas quieren escuchar. Y bueno, la evolución hizo de nosotros unos mentirosos redomados. Éstas son preguntas típicas y nuestras respuestas:

En el enamoramiento: ¿Quieres salir conmigo? ¿Por qué?
Respuesta que ellas quieren oir: Para conocernos más, aunque siento que que te conozco desde siempre...
Respuesta verdadera: ¿Para qué crees? For the dance with no pants !

¿Qué es lo que más te gusta de mí?
Respuesta que ellas quieren oir: Tu forma de ser, tan alegre, tan buena y sencilla. Tus ojos; me transmiten tanta calma...
Respuesta verdadera: Bueno, tienes una cola para agarrarte a nalgazos hasta que me duela la mano.

¿Qué sientes por mí?
Respuesta que ellas quieren oir: Algo muy bonito, te quiero con todas mis fuerzas.
Respuesta verdadera: Una calentura bárbara.

Sólo estás conmigo por mi cuerpo, ¿no?
Respuesta que ellas quieren oir: Tu cuerpo es sólo el recipiente que contiene ese maravilloso ser que eres tú. Así fueras tuerta y calva te adoraría igual.
Respuesta verdadera: Dos veces confundiste el microondas con la tele. ¿Tú qué crees?

¿Me amas?
Respuesta que ellas quieren oir: Con todo el corazón y mi alma. Nunca amé a nadie como a ti.
Respuesta verdadera: ¿Ah? Seh, seh, deja ver la tele y no te pongas densa.

¿Esa chica te parece bonita?
Respuesta que ellas quieren oir: Nada que ver, mi amor. Se ve muy común.
Respuesta verdadera: Está buenaza ! Maldito suertudo el que le aplica...

Tú no ves porno, ¿no?
Respuesta que ellas quieren oir: Por supuesto que no. No me gusta, todo es muy fingido.
Respuesta verdadera: Y a montones. Ahorita mismo estoy pensando en la que vi ayer por la noche: POV 2013 Master's Collector.

¿Me has mentido alguna vez?
Respuesta que ellas quieren oir: Jamás. No tengo secretos contigo.
Respuesta verdadera: ¿Hoy?

¿Cuándo nos vamos a casar?
Respuesta que ellas quieren oir: Pronto, mi amor, quiero estar para siempre contigo.
Respuesta verdadera: Woman, please...

¿Les hablas a tus ex aún?
Respuesta que ellas quieren oir: No, es un capítulo cerrado de mi vida. Es más, las odio a todas.
Respuesta verdadera: Claro. Siempre es bueno tener una trincherita en tiempos de guerra.

¿Por qué esta tipa te manda mensajes al celular?
Respuesta que ellas quieren oir: No sé, mi amor. Yo no quiero nada con ella, pero insiste. Yo ni le hago caso, ya le dije que estoy enamorado.
Respuesta verdadera: Seguro se me quedó del sexting de anoche.

A quién prefieres: ¿a Mila Kunis o a mí?
Respuesta que ellas quieren oir: A ti, preciosa. Sólo a ti.
Respuesta verdadera: Are you kidding me?

¿Por qué no me contestabas el celular?
Respuesta que ellas quieren oir: Está fallando la señal de mi cel. Tengo que llevarlo a que me lo revisen, ya me está pasando muchas veces.
Respuesta verdadera: No quise.

Borraste nuestros videos hot de tu cel, ¿no?
Respuesta que ellas quieren oir: Claro, los vi una vez y ya.
Respuesta verdadera: Están en mi carpeta "Noviembre 2012".

¿Por qué los hombres todo lo ven sexo?
Respuesta que ellas quieren oir: Hey, no generalices. Los habemos también diferentes, más interesados en los sentimientos. Los otros son unos aguantados.
Respuesta verdadera: No hables tanto y ya quítate la ropa...

¿Prefieres el fútbol o estar conmigo?
Respuesta que ellas quieren oir: ¡Esa pregunta! Obvio que a ti, eres lo más importante en mi vida.
Respuesta verdadera: Me encanta el fútbol desde chiquitito. A ti te conozco un año. Saca la cuenta.

¿Qué harías si me muero?
Respuesta que ellas quieren oir: No digas eso nunca. De sólo pensarlo siento una pena infinita; creo que moriría de dolor, o me mataría para irme contigo.
Respuesta verdadera: Ir al velorio, claro.

No creo estar descubriendo nada nuevo. Sin embargo toda esta lista me hace recordar una frase de mi ídolo Charlie Harper, que no es una de sus típicas bardeadas, sino una que mostró su lado más sincero, y fue justamente cuando estuvo enamorado de Chelsea, tal vez la mujer que realmente amó en su vida. He aquí la pregunta que ella le hizo, y la respuesta del gran Charlie. No es literal, pero es el espíritu de la idea.

Chelsea: ¿Has estado con muchas mujeres en tu vida?
Charlie: Te amo, Chelsea. Pero debes saber que, si me preguntas, no voy a mentirte.

Chelsea entendió el mensaje y no repreguntó. Ella, como toda mujer, sabe que es mejor no saber.

Permalink :: 4 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)

Cuando el pez, por la boca, muere

Por PaulBB - 11 de Noviembre, 2012, 19:01, Categoría: Miscelánea

Las mujeres son seres fenomenales, en todas las acepciones que pueda encontrársele a la palabra. Estaba pensando en una serie de temas que podríamos afrontar los varones con nuestra chica en diversos momentos de la vida en común. Temas que son escabrosos, espinosos y que conviene saber cómo capear para no perder prerrogativas en otros momentos (ehem). Aquí algunos de los más esenciales.

Ir de compras con ella.

Hay tres reglas básicas que los hombres aprendemos gracias a la experiencia y que son, digamos, los tres conocimientos elementales que sostienen nuestra sabiduría como género en el devenir de la historia humana: las mujeres no tienen manzana de Adán; no orinar contra el viento; y no salir a comprar con una chica.

Desde que el hombre es bípedo sabe que salir a escoger algún elemento específico con la hembra de la especie, es potencialmente peligroso. Pinturas rupestres nos muestran a hombres Cromagnon (Homo Sapiens Sapiens) enviando a las mujeres a recolectar los frutos y escoger las pieles con las qué hacer sus vestimentas, mientras ellos se quedan en el refugio, a una prudente distancia.

En nuestros días, salir de compras con una mujer es un garantizado pain in the ass. Ellas no son como nosotros. Los hombres sabemos qué queremos, qué nos hace falta, y vamos directamente a por él para pagar e irnos. Ellas no. Ellas tienen que ver todo y probarse todo, además de pedir opiniones constantes y utilizarnos de carryboy. Serán cuatro horas como mínimo de prueba y caminata, con un cabreo cuyo incremento es directamente proporcional al número de prendas que ella se prueba. ¡Y cómo caminan las condenadas! Ahí sí no se quejan de que les duelen los pies, y en cambio cuando uno les pide caminar un par de cuadras ya se están lamentando y metiendo bulla.

Zafar del suplicio depende del nivel de sometimiento que se tenga. Si eres muy sometido, entonces aguanta no más, y lo tienes merecido por pisado. Pero si aún conservas cierta independencia, entonces puedes sugerir que se vaya a comprar con una amiga, con el argumento de que tu gusto es malísimo. También puedes utilizar el dolor de espalda; claro, no se lo vas a decir, sino te vas a quejar sonoramente en algún momento al iniciar la travesía: un bien ejecutado "ayyyy" al agacharte a recoger algo del suelo puede darte a pie a maquinar la excusa.

Dormir abrazados.

A la mayoría de hombres no nos gusta dormir abrazados. Al ser nosotros seres territoriales, nos gusta sentir la libertad de una buena cama y disfrutar de la comodidad de nuestros dominios. Las mujeres, por otro lado, gustan de sentirse protegidas y apapachadas, y no hay mejor momento para ellas que cuando se están por quedarse dormidas; conciliar el sueño en brazos de su "peor es nada" es la quintaesencia del amor de pareja.

Obviamente, no queremos lastimar sus sentimientos y decirles "run over, woman !", así que he aquí una salida. Hay que dejar que se apoderen de nuestros brazos y a medida que pasan los minutos ir aflojando la tensión, despacio, hasta casi separarnos de ellas. Sin embargo nuestro brazo aún está prisionero en la famosa posición de "la cucharita". Aquí hay que retirar el brazo que quedó debajo con un movimiento rápido y, como ellas se suelen despertar con este acto, lanzarnos nuevamente sobre ellas, pero ya esta vez, con el brazo libre. Ya ahí es sólo cuestión de tiempo para separarnos de ellas y volver a ser amos de nuestro espacio en el lecho.

"¿Estoy gorda?"

La respuesta a esta pregunta nunca debe ser sí, así ella sea la mamá del Profesor Chiflado. En realidad, lo que ellas quieren saber es si nos gusta como se ven en ese momento. Y bueno, probablemente ellas nos hagan la pregunta apenas acabadas de levantarse, con la cabeza hecha un gallinero y el cepillo de dientes aún en la boca. Obviamente no están en su mejor momento y la pregunteja es una prueba. Aquí sólo queda mentir como un chino: "Por supuesto, eres la mujer más linda del mundo". Claro, eso no se lo creen ni ellas ni nosotros, pero suele bastar para que se queden quietas y dejen de fregar la pita.

Fiel hasta con el pensamiento.

Las mujeres creen en la existencia de múltiples tipos de infidelidad. Además de la sexual, consideran como infidelidad también el que hablemos con otra chica estando ellas presentes o ausentes; mirar a otra chica por la calle; decir que tal o cual chica es guapa; e incluso soñar con otra chica o mirar alguna imagen. Mujeres del mundo, entérense, todos los hombres de la Tierra tenemos sueños eróticos con otras mujeres y vemos porno, vous avez compris ? Y el que dice que no, miente. Esto no tiene que ver con el amor, sino con el más puro instinto carnal que todos los hombres conservamos aún a través de la evolución. Claro, nosotros podemos estar enamorados de nuestras pareja, pero eso no implica que no contemplemos embelesados una imagen HQ de Megan Fox y Mila Kunis todas aceitadas y en la posición del pollito tomando agua, o que veamos absortos una peli de Silvia Saint en sus mejores épocas. Haciendo un paréntesis, qué mujerón era esa hija de la República Checa, Dios mío...

Así que ya saben, desde el momento en que tienen pareja todas las demás mujeres del planeta son menos que la nuestra; eso es lo que ellas quieren oír. Y Santa Claus existe.

Permalink :: 4 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)